Ha sido algo curioso, cuando me he levantado hoy me he sentado en la cama y me he puesto a ver las piernas cómo habían quedado de la carrera del domingo, otra vez destrozadas. Unas piernas llenas de pinchos. Mientras me iba quitando los más superficiales me he dado cuenta de que muchas que no puedo o simplemente no veo quedarán en mí, formarán parte de mi cuerpo, nos uniremos en uno y siempre irán allá donde yo vaya.
Al igual que la vida misma, esos pinchos o espinitas clavadas en nosotros mismos, siempre estarán ahí, formarán parte de nosotros, lo que pudo ser, lo que es o lo que será, pero siempre nos acompañarán. Siempre intentaremos sacarnos todas las que podamos pero tendremos que aprender a vivir con aquellas a las que no podamos sacar, aquellas que nos hacen madurar como personas y nos educan.
La reflexión del dia...
martes, 27 de septiembre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¿Superando límites?
Hace menos de un año que escribí mi última entrada sobre cómo era mi vida y cómo me sentía, tanto a nivel personal como a nivel deportivo. P...
-
La temporada se ha terminado y ha sido muy satisfactoria. Al principio de temporada, no podía ni imaginar que iba a ser capaz de llegar a es...
-
Antes de empezar, no sabía si poner subida o "infierno" a la ermita de San Pascual jejejeje. La llegada a las inscripciones, como ...
-
El domingo pasado (06/06/2010) a las 7 de la mañana emprendíamos viaje Ventura, Jaume y yo hacia la localidad de Cofrentes (Valencia), donde...
No hay comentarios:
Publicar un comentario